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Arcángel Uriel: significado y por qué no está en la Biblia

Quién es el Arcángel Uriel, qué significa su nombre y por qué unas tradiciones lo veneran y otras lo omiten del todo.

Lámpara antigua ilumina textos asociados al arcángel Uriel.

Este tema forma parte de una colección de 11 contenidos.

Si has buscado información sobre Uriel, probablemente ya te topaste con la contradicción.

En unas páginas es uno de los cuatro grandes arcángeles, casi al nivel de Miguel. En otras te dicen que «no existe» o que «la Iglesia lo prohibió». Hay iconos ortodoxos preciosos con su nombre escrito, y a la vez sacerdotes católicos que te dicen que mejor no lo invoques.

No estás leyendo mal. Todos tienen algo de razón, porque están hablando de tradiciones distintas.

Este artículo va exactamente de eso: de por qué Uriel es el arcángel más discutido de todos.

Qué sabemos con certeza

Empecemos por el nombre. Uri-El significa «luz de Dios» o «fuego de Dios». La raíz hebrea or es luz, y ur tiene además connotación de llama.

Ya en el nombre está todo su carácter: iluminación e incendio al mismo tiempo.

Ahora, lo importante. Uriel no aparece en el canon bíblico hebreo, ni en el canon católico, ni en el protestante. Ni una sola vez con ese nombre.

Aparece en otros textos, y esos textos son antiquísimos y muy influyentes, pero quedaron fuera de las listas oficiales.

De qué texto procede

Sus dos fuentes principales son estas.

El Cuarto Libro de Esdras, también llamado Segundo de Esdras según la edición. Es un texto apocalíptico judío escrito probablemente a finales del siglo I. Ahí Uriel tiene un papel central: es el ángel enviado a responder a Esdras, que está furioso con Dios por el sufrimiento de su pueblo.

Y la escena es magnífica. Esdras pregunta por qué el justo sufre. Uriel, en lugar de consolarlo, le devuelve tres pruebas imposibles: pésame el fuego, mídeme el viento, devuélveme el día que ya pasó.

Esdras responde que ningún hombre nacido puede hacer eso.

Y Uriel le responde con la frase que resume todo el personaje: si no puedes entender las cosas que has vivido desde niño, cómo pretendes entender los caminos del Altísimo.

Es de los diálogos más duros de toda la literatura religiosa antigua. Y define a Uriel para siempre: no es el ángel que consuela, es el que confronta.

El Libro de Enoc. Ahí Uriel figura entre los arcángeles principales y se le encargan tareas relacionadas con los astros, el calendario, el orden del cosmos y la vigilancia de las regiones del castigo. Es el que le explica a Enoc cómo funcionan los ciclos del sol y de la luna.

De ahí viene su asociación posterior con la sabiduría, la astronomía y el conocimiento del orden natural.

Por qué desapareció de unas tradiciones y no de otras

Esta es la parte interesante.

Durante los primeros siglos del cristianismo, la devoción a ángeles con nombre creció muchísimo, y no siempre por buenos caminos. Aparecían nombres angélicos en amuletos, en conjuros y en prácticas que la jerarquía consideraba directamente magia.

Se suele citar un sínodo celebrado en Roma en el año 745, bajo el papa Zacarías, en el que se condenó la invocación de nombres angélicos sin respaldo escriturario. Los detalles concretos de aquel sínodo se discuten entre historiadores, pero la tendencia general está bien documentada: Occidente cerró la lista y se quedó con tres nombres.

Uriel quedó fuera.

En Oriente ocurrió lo contrario. La tradición ortodoxa mantuvo una lista de siete u ocho arcángeles, y Uriel sigue ahí, con su icono, su atributo y su fiesta. En las iglesias copta y etíope su presencia es todavía más fuerte, hasta el punto de tener un lugar destacado en la piedad popular.

Así que la respuesta a «¿existe Uriel o no?» depende enteramente de a qué puerta llames.

Qué dice la tradición

En el judaísmo, Uriel es uno de los cuatro ángeles que rodean el trono, junto a Miguel, Gabriel y Rafael. En la oración nocturna tradicional, muchos judíos los nombran a los cuatro y los sitúan alrededor de la cama, cada uno en un punto cardinal. Uriel suele ocupar la posición delantera o trasera según la versión.

También hay tradiciones rabínicas que lo identifican, sin unanimidad, con el ángel de la espada flameante que custodia el Edén, o con el que luchó contra Jacob. Son identificaciones interpretativas, no afirmaciones textuales.

En la ortodoxia, se le representa habitualmente sosteniendo una llama en la palma de la mano y, en algunos iconos, una espada. Es el ángel del fuego divino.

En el catolicismo, no tiene culto oficial. Puede aparecer en la piedad popular, pero no en la liturgia.

En la literatura, Uriel tuvo un momento de gloria inesperado: John Milton lo colocó en El paraíso perdido, publicado en 1667, como regente del sol, y esa imagen influyó enormemente en el imaginario posterior. Buena parte de la asociación moderna de Uriel con la luz solar viene de ahí, de un poema del siglo XVII, no de un texto sagrado.

Qué añadió el esoterismo después

En los sistemas de rayos del siglo XX, Uriel recibió el rayo dorado o rubí, según la escuela. Se le asocia con el servicio, la paz interior, la resolución de conflictos y la transmutación de la ira. Ese sistema de colores y rayos, con su origen real, lo desarrollo en el artículo principal de esta enciclopedia.

Se le vinculó también con el elemento tierra en algunos sistemas y con el fuego en otros, lo cual genera bastante confusión. La razón de esa contradicción es sencilla: el fuego viene de su nombre y de Enoc, y la tierra viene de los sistemas modernos que lo asociaron con la abundancia material y las cosechas.

Se le atribuyen piedras como el ámbar, el citrino, el ojo de tigre o el granate. Y se le pide sobre todo por claridad mental, por decisiones difíciles, por estudios y por ideas que no terminan de aterrizar.

Esa última función, la de «arcángel de las ideas», conecta bien con el material antiguo: en Enoc y en Esdras, Uriel es literalmente el que explica.

El simbolismo que se le atribuye hoy

Tres palabras: verdad, orden y confrontación.

Verdad, y no de la agradable. Uriel es el ángel que te dice lo que no querías escuchar.

Orden, porque en Enoc su trabajo es el calendario, los ciclos, las estaciones. Es el que sostiene la estructura del mundo.

Confrontación, porque en el Cuarto de Esdras no consuela a nadie. Le pone a un hombre desesperado tres pruebas imposibles para mostrarle el tamaño real de su comprensión.

Y aquí está lo interesante: esa dureza no es crueldad. Después de esa conversación, Esdras recibe visiones y consuelo. Pero primero tuvo que aceptar que no lo entendía todo.

Por eso Uriel funciona tan bien para quien está atascado en un «por qué me pasó esto». No responde el porqué. Cambia la pregunta. Si llevas tiempo dándole vueltas a lo mismo sin moverte un centímetro, hay un panorama completo de ese tipo de estancamiento en este artículo.

Cómo se trabaja con Uriel

Depende otra vez del marco.

En la ortodoxia y en las iglesias orientales, hay liturgia, iconos y fechas propias. Ahí el camino está trazado.

En el catolicismo, si tu práctica es estrictamente litúrgica, Uriel no forma parte de ella. Puedes leerlo, estudiarlo y admirarlo, pero la invocación devocional oficial se dirige a los tres nombres reconocidos.

En el marco espiritual contemporáneo, lo habitual es vela dorada o amarilla, un cuaderno, y una petición de claridad antes de tomar una decisión o de estudiar algo difícil.

Y un consejo práctico que doy siempre con Uriel: no le pidas que te dé la razón. Este es el arcángel menos indicado para eso.

Preguntas frecuentes

¿Uriel está en la Biblia? No, en ninguno de los tres cánones principales. Aparece en el Cuarto Libro de Esdras y en el Libro de Enoc, textos antiguos pero extracanónicos.

¿La Iglesia católica prohibió a Uriel? Es más matizado que eso. No hay culto litúrgico dedicado a él, y hubo una tendencia histórica a restringir la invocación de nombres angélicos no escriturarios. Pero no existe una prohibición actual de leer o estudiar sobre él.

¿Por qué en la ortodoxia sí lo veneran? Porque Oriente conservó una lista más amplia de arcángeles y esa tradición nunca se interrumpió.

¿Cuál es su color? Dorado o rubí en los sistemas modernos. En la iconografía ortodoxa, el rojo del fuego.

¿Uriel es el ángel del sol? Esa asociación viene sobre todo de la literatura, en especial de Milton, y del papel astronómico que Enoc le atribuye. No de un texto sagrado que lo declare así.

Para cerrar

Uriel me parece el arcángel más incómodo de toda la enciclopedia, y no por casualidad es también de los que más se discuten.

Es el único cuya historia principal consiste en decirle a un hombre que no va a entender. Y aun así, ese hombre sale del encuentro con algo que no tenía antes.

Hay una forma de consuelo que no consiste en explicar. Consiste en poner las cosas en su tamaño real. Eso es Uriel.

En el siguiente artículo entramos en territorio mayor: Metatrón, el único arcángel que, según la tradición, fue humano antes que ángel.